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Visados de nómada digital en 2026: requisitos e ingresos mínimos país por país

Nómadas digitales11 min de lectura

destinos para nómadas digitales
En esta guía
  1. Los catorce programas, de menos a más exigente
  2. España: el más solicitado y sus trampas
  3. Portugal: el D8 y el ahorro que se olvida
  4. Las opciones accesibles
  5. Los europeos intermedios
  6. Tailandia: el caso aparte
  7. Por qué se deniegan estos visados
  8. Lo que estos visados no resuelven
  9. Cómo verificar que estos datos siguen vigentes
  10. Preguntas frecuentes

Un visado de nómada digital te deja residir legalmente en un país mientras cobras de clientes o de una empresa de fuera. No es un permiso de trabajo local: casi todos prohíben expresamente facturar a clientes del país que te acoge. Lo que cambia de uno a otro es el dinero que te piden demostrar, y el abanico va de no pedir nada a exigir 4.500 € al mes.

Esta comparativa recoge catorce programas vigentes en septiembre de 2026, con lo que cuesta cada uno, cuánto tarda y, lo que casi nadie cuenta, si sirve para quedarse. Al final encontrarás cómo recalcular tú mismo las cifras cuando cambien.

Los catorce programas, de menos a más exigente

PaísIngresos al mesDuración¿Lleva a residencia?
UruguaySin umbral6 + 6 mesesSí, vía residencia permanente
ArgentinaSin umbral180 + 180 díasNo
ColombiaUnos 900 €24 mesesSí, computa
Tailandia (DTV)Ahorro de unos 13.000 €5 años, 180 días por entradaNo
GeorgiaUnos 1.850 € en el programa formal12 mesesNo
Italia2.700 €12 mesesSí, renovable
HungríaUnos 2.800 €12 mesesNo
España2.849 €12 meses, luego 3 añosSí, computa para larga duración
Costa RicaUnos 2.800 €12 + 12 mesesNo
Grecia3.500 €12 meses, luego 2 añosSí, renovable
Croacia3.622 €18 meses, sin renovaciónNo
Portugal3.680 €12 meses, luego residenciaSí, computa
Estonia4.500 € netos12 mesesNo
Datos verificados en septiembre de 2026. Las conversiones desde dólares y otras monedas son aproximadas.

Cómo leer esta tabla

El umbral de ingresos no es el dato más importante, aunque lo parezca. Hay dos preguntas que pesan más:

  • ¿Cuánto margen te deja? Estonia pide 4.500 € y Colombia 900 €, pero vivir en Tallin cuesta bastante más que en Medellín. Lo relevante es la diferencia entre lo que te exigen demostrar y lo que vas a gastar allí.
  • ¿Te sirve para algo después? Croacia te da dieciocho meses y te cierra la puerta. España, Portugal, Grecia, Italia, Colombia y Uruguay permiten encadenar el visado con una residencia estable. Si tu idea es probar un año y volver, da igual. Si piensas en quedarte, es el criterio que decide.

España: el más solicitado y sus trampas

España exige el 200 % del salario mínimo interprofesional. Con el SMI de 2026 en 1.221 € repartidos en catorce pagas, el umbral queda en 34.188 € anuales, unos 2.849 € al mes.

Qué piden además del dinero

  • Titulación universitaria o al menos tres años de experiencia demostrable en el sector.
  • Relación laboral de un mínimo de tres meses con la empresa, y que esa empresa lleve al menos un año operando.
  • Si eres autónomo, la mayor parte de la facturación debe venir de clientes de fuera de España.
  • Seguro médico privado con cobertura completa, sin copagos ni carencias.
  • Certificado de antecedentes penales apostillado y declaraciones fiscales del país de origen.

El error más común es presentar un pico de facturación aislado. La administración busca ingresos estables y recurrentes durante los últimos tres a seis meses, no un mes extraordinario que compense a los demás.

La ventaja que casi nadie aprovecha: el 24 % fijo

Quien llega con este visado puede acogerse al régimen especial del artículo 93 de la ley del IRPF, el que se conoce popularmente como Ley Beckham. Durante seis ejercicios tributas como no residente: un tipo fijo del 24 % sobre los rendimientos del trabajo hasta 600.000 €, y del 47 % sobre lo que exceda.

Frente a la escala general del IRPF, que es progresiva y supera el 37 % a partir de unos 60.000 €, el ahorro es considerable en tramos altos. Las condiciones son tres:

  1. No haber sido residente fiscal en España en los cinco años anteriores.
  2. Tener un contrato de trabajo o el propio visado de nómada digital.
  3. Que la mayor parte de tus ingresos venga de esa actividad.

Se solicita con el modelo 149 ante la Agencia Tributaria, y hay un plazo de seis meses desde que empiezas la actividad. Pasado ese plazo, el régimen se pierde para siempre. Es el descuido más caro de esta guía.

Si viajas acompañado

Cada familiar sube el listón. El primero añade un 75 % del salario mínimo, unos 916 € al mes, y cada persona adicional suma un 25 %, alrededor de 305 €. Una pareja con un hijo necesita por tanto rondar los 4.070 € mensuales.

Portugal: el D8 y el ahorro que se olvida

El visado D8 pide cuatro veces el salario mínimo portugués, lo que en 2026 supone 3.680 € mensuales de media en los últimos tres meses.

Hay un detalle que se pasa por alto con frecuencia: además de los ingresos corrientes conviene acreditar un saldo bancario equivalente a doce salarios mínimos, unos 11.040 €. El cónyuge añade un 50 % al requisito y cada hijo dependiente un 30 %. Una familia de tres necesita justificar cerca de 6.600 € al mes.

Las opciones accesibles

Colombia, la mejor relación entre umbral y coste

Colombia pide tres salarios mínimos, en torno a 900 €, y concede veinticuatro meses de entrada, el doble que casi todos los demás. Es la puerta más asequible de América Latina y la que mejor encaja si cobras en euros o dólares y quieres que ese dinero rinda.

Si estás valorando esta vía, nuestra guía sobre qué ver y hacer en Medellín cubre la ciudad que concentra la mayor parte de la comunidad remota del país.

Uruguay y Argentina, sin umbral de ingresos

Son los dos únicos de esta lista que no fijan una cifra. Uruguay concede seis meses prorrogables por otros seis y permite después solicitar la residencia permanente, algo llamativo para un programa tan ligero. Argentina da ciento ochenta días renovables por el mismo periodo, pero es una vía cerrada: no conduce a residencia.

La ausencia de umbral no significa ausencia de control. Ambos piden currículum, titulación y documentos que acrediten que trabajas en remoto de verdad.

Georgia, dos caminos que se confunden

Aquí conviene aclarar algo que muchas guías mezclan. Georgia tiene dos vías distintas:

  • Entrada sin visado. Los pasaportes de buena parte del mundo pueden entrar y permanecer hasta un año sin trámite previo y sin demostrar ingresos. Es lo que la mayoría usa.
  • El programa formal Remotely from Georgia. Exige acreditar alrededor de 1.850 € mensuales y da un estatus reconocido, útil si necesitas justificar tu situación ante un banco o una aseguradora.

La facilidad de la primera vía es su ventaja y su riesgo: entrar es trivial, pero las reglas pueden cambiar sin aviso y no construyes nada permanente. Para hacerte una idea del terreno, tenemos una ruta de diez días de Tiflis a Batumi pensada para quien trabaja mientras viaja.

Los europeos intermedios

Italia y Grecia

Italia se sitúa en 2.700 €, por debajo de España, un dato poco conocido que la convierte en la puerta más barata de Europa occidental. Grecia pide 3.500 € pero resuelve rápido: algunos consulados deciden en menos de dos semanas, y el visado inicial de doce meses se convierte después en un permiso de residencia de dos años renovable.

Croacia, la trampa de los dieciocho meses

Croacia exige 3.622 € al mes, tramita en unos veinte días y permite solicitarlo enteramente en línea. Suena bien hasta que lees la letra pequeña: el permiso dura dieciocho meses, no es renovable, y hay que esperar seis meses fuera antes de volver a pedirlo. No sirve para asentarse.

Estonia y Hungría

Estonia tiene el umbral más alto de la comparativa, 4.500 € netos, con una tasa de 80 € y una resolución de quince a treinta días. Hungría se queda en unos 2.800 € con su Tarjeta de Invitado Blanca, resuelve en torno a treinta días y cuesta poco más de cien euros.

Si Budapest entra en tu lista, la guía de la ciudad para nómadas digitales repasa barrios, costes y espacios de trabajo.

Tailandia: el caso aparte

La Destination Thailand Visa funciona distinto a todo lo anterior. No mide ingresos mensuales sino un ahorro de 500.000 baht, unos 13.000 €, disponible en cuenta. A cambio da cinco años de validez, con estancias de hasta ciento ochenta días por entrada, renovables desde dentro del país.

Es la mejor opción si tus ingresos son irregulares pero tienes colchón, y la peor si vives al día aunque factures bien.

Por qué se deniegan estos visados

Los consulados no suelen detallar los motivos, pero los patrones se repiten:

  • Ingresos irregulares. Cumplir la media pero con meses por debajo del umbral levanta sospechas. Presenta seis meses de extractos, no tres, si tu facturación oscila.
  • Cliente único y reciente. Un solo cliente contratado hace dos meses se parece demasiado a un contrato hecho para el trámite.
  • Seguro médico insuficiente. Las pólizas de viaje no valen. Piden cobertura equivalente a la sanidad pública, sin copagos ni periodos de carencia.
  • Documentos sin apostillar o sin traducción jurada. Es el motivo más tonto y el más frecuente.
  • Facturar al país de destino. Si tus facturas muestran clientes locales, el visado pierde su fundamento.

Lo que estos visados no resuelven

Los impuestos

Un visado te da derecho a residir, no te dice dónde tributas. La regla general en casi todo el mundo es que superar los ciento ochenta y tres días en un territorio te convierte en residente fiscal, con la obligación de declarar allí tu renta mundial.

Eso abre tres escenarios posibles: acogerte a un régimen especial como el español del 24 %, tributar como residente ordinario por todo lo que ganes en el mundo, o quedarte por debajo del umbral de días y seguir tributando en tu país de origen. Los convenios para evitar la doble imposición determinan cuál de los dos países cobra qué, pero no te eximen de declarar.

Este punto merece una consulta con un asesor fiscal del país de destino antes de mudarte, no después. Es el gasto imprevisto que más disgustos causa.

La cotización social

Varios países exigen acreditar que cotizas a la seguridad social en algún sitio, sea en el país de origen mediante un certificado de cobertura o dándote de alta en el de destino. No es lo mismo que el seguro médico privado y se solicita por separado.

Cómo verificar que estos datos siguen vigentes

Casi todos los umbrales están atados al salario mínimo o al salario medio de cada país, que se actualizan al empezar el año. Antes de preparar cualquier expediente, contrasta tres cosas en la fuente oficial:

  1. El salario mínimo o medio vigente en el país de destino para el año en curso.
  2. El multiplicador que ese país aplica a los solicitantes de visado remoto. España usa 2, Portugal 4, Croacia 2,5 sobre el salario medio.
  3. Los suplementos por cada familiar que te acompañe.

Con esos tres datos recalculas el umbral tú mismo y detectas si una guía, incluida esta, se ha quedado atrás. Las webs consulares y los ministerios de exteriores publican las cifras actualizadas; los agregadores y los blogs van siempre un paso por detrás.

Preguntas frecuentes

¿Puedo trabajar para clientes del país que me da el visado?

Por norma general no, o solo hasta un porcentaje pequeño de tu facturación. España, por ejemplo, admite que una parte menor de los ingresos venga de clientes españoles, pero el grueso debe ser extranjero. Facturar de forma habitual en el país de acogida desvirtúa el visado y puede costarte la renovación.

¿Cuáles llevan a la residencia permanente?

España, Portugal, Grecia, Italia, Colombia y Uruguay permiten encadenar el visado con una residencia estable, y en varios casos los años computan para la nacionalidad. Croacia, Estonia, Hungría, Argentina y Tailandia son vías cerradas que hay que abandonar al expirar.

¿Qué pasa si mis ingresos bajan estando allí?

La comprobación suele repetirse en la renovación. Una caída puntual no invalida el permiso vigente, pero sí puede impedir renovarlo. Conviene solicitarlo con un margen holgado sobre el mínimo y no justo en el límite.

¿Puedo solicitarlo estando ya en el país como turista?

Depende. España permite tramitarlo desde dentro si entraste legalmente, y esa vía concede directamente tres años en lugar de uno. La mayoría de los demás exige solicitarlo en el consulado del país de origen antes de viajar. Comprobarlo antes de comprar el billete evita un viaje perdido.

¿Sirve para moverse por el espacio Schengen?

Un permiso de residencia emitido por un país Schengen permite viajar por el resto del espacio hasta noventa días por cada ciento ochenta, pero no trabajar ni residir en ellos. Georgia, Colombia, Uruguay, Argentina y Tailandia quedan fuera de Schengen, así que su visado no da ningún acceso a Europa.