San Sebastián en 3 días: cómo funciona una barra de pintxos
En esta guía
San Sebastián se come de pie. Esa es la primera cosa que conviene entender, porque cambia cómo se organiza el día: aquí no se reserva mesa para cenar, se recorren barras.
La segunda es que la ciudad tiene dos vidas. La de la Parte Vieja, ruidosa y llena, y la de Gros al otro lado del río, donde va la gente de la ciudad. Tres días dan para las dos.
Cómo funciona una barra de pintxos
Hay un código y no está escrito en ninguna parte:
- Un pintxo y un vino por bar, y a otro. Nadie cena entero en el mismo sitio. La gracia está en el recorrido.
- Lo que está en la barra es lo frío. Lo bueno suele estar en la pizarra: se pide y se cocina al momento.
- Se pide en voz alta y se paga al final. Nadie apunta nada, y funciona.
- El txakoli se escancia desde alto. No es espectáculo, es para que entre aire y pierda algo de acidez.
Quien se siente en una mesa y pida la carta va a comer peor y pagar más.
Tres días
Día 1. Parte Vieja
La ruta clásica, que funciona aunque esté llena: calle 31 de Agosto y alrededores. Un pintxo por barra, empezando temprano, sobre las siete y media, antes de que sea imposible moverse.
Antes, sube al Monte Urgull al atardecer. Media hora de subida y la mejor vista de la bahía sin pagar nada.
Día 2. Gros y la playa
La Zurriola por la mañana, que es la playa de surf y la menos postal. Después, los pintxos de Gros: mismo nivel que la Parte Vieja, la mitad de gente y precios algo mejores.
Por la tarde, el Peine del Viento de Chillida, en el extremo opuesto de la Concha. Con marejada, los agujeros del suelo soplan y suenan. Con mar en calma no pasa nada: mejor ir con oleaje.
Día 3. Monte Igueldo y sidrería
El funicular de Monte Igueldo, de 1912, sube a un parque de atracciones antiguo y algo desvencijado que es justo su encanto. La vista de la bahía desde ahí es la que sale en todas las fotos.
Para cerrar, una sidrería en Astigarraga, a quince minutos. Menú fijo: tortilla de bacalao, chuleta, queso con membrillo y nueces, y sidra directa de la barrica cuando alguien grita «txotx». Temporada de enero a abril, aunque muchas abren todo el año.
Qué reservar con antelación
Casi nada necesita reserva, salvo lo que sí:
- Los restaurantes con estrella. San Sebastián concentra una de las mayores densidades del mundo. Se reservan con meses.
- Las sidrerías en temporada. Los fines de semana de febrero y marzo se llenan.
- El alojamiento en septiembre. Coinciden el Festival de Cine y la Semana Grande, y los precios se disparan.
Si te interesa la cocina del norte peninsular, nuestra guía de la gastronomía catalana recorre el otro extremo del mismo país.
Cuánto cuesta
Una ronda de pintxos con bebida ronda los 5 o 6 euros por bar. Una cena recorriendo cuatro o cinco barras sale entre 25 y 35 euros por persona. El menú de sidrería está en torno a 35 euros con sidra incluida. Es una ciudad cara para dormir y razonable para comer, que es lo contrario de lo que espera mucha gente.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre pintxo y tapa?
La tapa acompaña a la bebida y suele ser gratuita o muy barata. El pintxo es un plato en miniatura que se pide y se paga aparte, y puede ser tan elaborado como cualquier entrante de restaurante.
¿A qué hora se cena?
Las barras empiezan a llenarse sobre las ocho y el momento fuerte es de nueve a once. Ir a las siete y media significa encontrar sitio y que lo de la pizarra esté recién hecho.
¿Merece la pena en invierno?
Para comer, sí, y además es cuando abren las sidrerías. Llueve bastante y la playa queda descartada, pero la ciudad se disfruta igual y cuesta bastante menos.


