Qué comer en Granada: tapas gratis, platos típicos y dónde tapear
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En Granada se come de una forma que no existe casi en ningún otro sitio: pides una caña o un vino y el camarero te pone delante, sin pedirla y sin cobrarla, una tapa. No unas aceitunas, sino un plato de verdad: un montadito de lomo, unas migas, un poco de guiso o unas patatas a lo pobre. Con tres o cuatro rondas has cenado. Pero la cocina granadina no es solo la tapa gratis. Mezcla la herencia andalusí, con sus especias, almendras y miel, con la despensa de Sierra Nevada y la Alpujarra, y deja platos con mucha personalidad. Esta guía te cuenta qué pedir, dónde tapear y cómo funciona el ritual.
Lo esencial
- La tapa gratis: va con cada bebida, y cada ronda trae una tapa distinta y, a menudo, más elaborada.
- Platos típicos: tortilla del Sacromonte, habas con jamón, plato alpujarreño, remojón granadino y piononos de Santa Fe.
- Dónde tapear: calle Navas y Realejo para lo clásico; el Albaicín para comer con vistas a la Alhambra.
- Precio orientativo: entre 2,50 y 4 € por caña o vino con tapa.
- Horario: se tapea de 13:30 a 16:00 y de 20:30 a 23:30.
¿Cómo funcionan las tapas gratis en Granada?
La regla es sencilla: cada bebida lleva su tapa. Da igual que pidas una caña, un tinto de verano, un refresco o un agua con gas; en la gran mayoría de bares tradicionales llegará con algo de comer. No la eliges tú: la decide la cocina, y en muchos bares la segunda y la tercera ronda son distintas y más contundentes que la primera, así que el truco es quedarse en el mismo bar al menos dos rondas antes de cambiar.
Algunos bares permiten elegir la tapa de una pizarra, y otros tienen una carta de raciones y medias raciones para quien quiera algo concreto. Las bebidas cuestan algo más que en otras ciudades precisamente porque la tapa va incluida, pero sigue siendo una de las formas más baratas de comer bien en España. Un consejo: si vas en grupo, pedid la ronda a la vez; el camarero trae las tapas juntas y a veces una fuente para compartir.
Ten en cuenta que en las zonas más turísticas, sobre todo junto a la Alhambra y en algunas terrazas de Plaza Nueva, la tapa puede ser más pobre o directamente no venir. Si en un bar te ponen solo unas patatas de bolsa, termina y cambia de barrio.
Platos típicos de Granada
Estos son los platos que tienes que buscar en la carta o, con suerte, recibir como tapa:
| Plato | Qué es |
|---|---|
| Tortilla del Sacromonte | Tortilla con sesos, criadillas, jamón y verduras; nació en las cuevas del Sacromonte |
| Habas con jamón | Habas tiernas salteadas con jamón de Trevélez, a veces con huevo |
| Plato alpujarreño | Patatas a lo pobre, huevo frito, morcilla, chorizo, lomo y jamón |
| Remojón granadino | Ensalada de naranja, bacalao, aceitunas negras, cebolla y aceite |
| Choto al ajillo | Cabrito frito con ajos y vino blanco |
| Cordero a la miel | Guiso de cordero con miel y especias, de herencia andalusí |
| Pionono de Santa Fe | Pequeño bizcocho enrollado y empapado en almíbar, coronado con crema tostada |
La tortilla del Sacromonte
Es el plato más granadino y el que más sorprende. Se dice que la inventaron los frailes del Sacromonte para aprovechar las vísceras, y lleva sesos y criadillas de cordero junto con jamón, guisantes y pimiento. Suena fuerte, pero bien hecha es suave y jugosa. Pídela en las tabernas del Sacromonte o del Albaicín, donde es más fácil encontrarla hecha al momento.
Jamón de Trevélez y la cocina de la Alpujarra
Trevélez, uno de los pueblos más altos de España, cura jamones con el aire frío de Sierra Nevada desde hace siglos. Su jamón, con Indicación Geográfica Protegida, está en casi todas las cartas, solo o acompañando habas y alcachofas. De la Alpujarra viene también el plato alpujarreño, un plato de montaña pensado para aguantar una jornada de trabajo en el campo: patatas, huevo frito y embutidos de la matanza. Es el típico plato para compartir.
Herencia andalusí
Ocho siglos de presencia musulmana se notan en la cocina. El cordero a la miel, las berenjenas con miel de caña, los pestiños y las almendras de muchos dulces vienen de esa tradición. En el Albaicín, en la calle Calderería, encontrarás teterías donde tomar té moruno con hierbabuena y pasteles árabes, y algunos restaurantes que recuperan recetas de la cocina nazarí con cuscús, pastela y especias.
Los dulces: piononos y conventos
El pionono nació en Santa Fe, a diez kilómetros de Granada, en la pastelería de Ceferino Isla, que lo dedicó al papa Pío IX a finales del siglo XIX. Es pequeño, se come de un bocado y se vende en pastelerías de toda la ciudad. Busca también los dulces de los conventos de clausura, como el de San Bernardo o el de las Tomasas, en el Albaicín, que venden yemas, magdalenas y roscos a través del torno.
¿Dónde tapear en Granada?
Cada barrio tiene su ambiente. Estas son las zonas en las que merece la pena hacer la ruta de bares:
- Calle Navas: junto a la plaza del Carmen, es la calle de tapas más famosa del centro, con bares uno detrás de otro. Muy animada, aunque también muy concurrida.
- Realejo: el antiguo barrio judío, con bares de toda la vida y otros más modernos en torno al Campo del Príncipe. Ambiente local y tapas generosas.
- Albaicín: perfecto para comer con vistas a la Alhambra, sobre todo en los alrededores del mirador de San Nicolás y de la plaza Larga. Más caro, pero el atardecer lo compensa.
- Calle Elvira y Plaza Nueva: céntricas y prácticas, con mezcla de bares tradicionales y teterías.
- Zona de Pedro Antonio de Alarcón: la calle de los estudiantes, con tapas grandes y precios bajos, ideal para cenar barato.
Una buena noche de tapas empieza en el Realejo, sigue por Navas y termina con una copa en el Albaicín o en el paseo de los Tristes, a los pies de la Alhambra iluminada. Si es tu primera vez en la ciudad, combínalo con la guía de qué ver en Granada para organizar el día.
Mercados y productos para llevar
El Mercado de San Agustín, junto a la catedral, es el principal de la ciudad: puestos de fruta, embutidos de la Alpujarra, quesos y pescado de la costa tropical, que está a menos de una hora. Para llevar a casa, los mejores recuerdos son el jamón de Trevélez envasado, el aceite de oliva de la provincia, la miel de la Alpujarra, el vino de la tierra y una caja de piononos, que aguantan unos días.
Cuándo y cómo tapear: consejos prácticos
- Horarios: Granada come tarde. Al mediodía, de 13:30 a 16:00; por la noche, de 20:30 a 23:30. Fuera de esas horas muchas cocinas están cerradas.
- Barra o mesa: en la barra el servicio es más rápido y la tapa llega antes; algunas terrazas cobran algo más por la bebida.
- Vegetarianos: díselo al camarero al pedir; en la mayoría de bares cambian la tapa sin problema.
- Agua y refrescos: también llevan tapa, así que no hace falta beber alcohol para tapear.
- Propina: no es obligatoria; dejar las monedas del cambio es lo habitual si el trato ha sido bueno.
Si te quedas con ganas de más cocina andaluza, compara con la de pescado de qué comer en Málaga, a hora y media en coche, o con el salmorejo y el flamenquín de Córdoba. Y si estás montando una ruta por el sur, el tapeo de Sevilla es la otra gran escuela, aunque allí la tapa se paga.
Preguntas frecuentes
¿Las tapas en Granada son realmente gratis?
Sí, en el sentido de que no se cobran aparte: vienen incluidas con cada bebida. El precio de la consumición es algo más alto que en otras ciudades, pero con tres o cuatro rondas puedes cenar por 10 o 15 euros.
¿Cuál es el plato más típico de Granada?
La tortilla del Sacromonte es la más propia de la ciudad, y las habas con jamón de Trevélez las más populares. De postre, el pionono de Santa Fe es el dulce que todo el mundo asocia a Granada.
¿Se puede elegir la tapa?
En la mayoría de bares tradicionales no: la decide la cocina y cambia con cada ronda. Algunos bares sí ofrecen una lista de tapas para elegir, y casi todos la cambian si tienes alguna alergia o no comes carne.
¿Cuál es la mejor zona para tapear en Granada?
Para lo clásico, la calle Navas y el Realejo; para comer con vistas a la Alhambra, el Albaicín; y para tapas grandes y baratas, la zona de Pedro Antonio de Alarcón, frecuentada por estudiantes.


