Turisteros

Qué comer en Málaga: espetos, pescaíto frito y platos típicos

Gastronomía8 min de lectura

Plato de pescaíto frito y copa de vino dulce en un chiringuito de Málaga, con espetos de sardinas asándose en una barca de brasas en la playa al atardecer
En esta guía
  1. ¿Cuáles son los platos típicos de Málaga?
  2. El desayuno y el café a la malagueña
  3. El vino dulce de Málaga
  4. ¿Dónde comer en Málaga?
  5. Más allá de la ciudad
  6. Preguntas frecuentes

Málaga se come mirando al mar. Su cocina es la de una ciudad de pescadores y huertas, con el pescaíto frito y el espeto de sardinas como banderas, pero también con platos de interior que casi nadie conoce fuera de Andalucía: sopas frías de almendra, guisos de puchero y un vino dulce que se toma desde el siglo XVIII. Es además una ciudad de bares antiguos, mercados vivos y chiringuitos en la arena, donde comer bien no exige gastar mucho si sabes qué pedir y cómo se pide. Hasta el café tiene aquí su propio vocabulario.

Lo esencial

  • Platos imprescindibles: espeto de sardinas, fritura malagueña, ajoblanco y porra antequerana.
  • Dónde comer pescado: en los chiringuitos de Pedregalejo y El Palo, en la playa, al este del centro.
  • Para desayunar: tostada con manteca colorá o con aceite y tomate, y un café pedido «a la malagueña».
  • Para beber: vino dulce de Málaga, servido de barrica en las tabernas antiguas del centro.
  • Mercado: el de Atarazanas, con puestos de pescado, fruta y bares donde te fríen lo que acabas de ver.

¿Cuáles son los platos típicos de Málaga?

Esta tabla resume lo que no puedes dejar de probar y cuándo encaja mejor cada cosa:

PlatoQué esCuándo tomarlo
Espeto de sardinasSardinas ensartadas en una caña y asadas junto a las brasasComida en la playa, mejor en verano
Fritura malagueñaBoquerones, calamares, jibia, salmonetes y otros pescados fritosComida o cena, para compartir
AjoblancoSopa fría de almendra, ajo y pan, con uvas moscatelEntrante en verano
Porra antequeranaCrema fría y espesa de tomate, pan y aceite, con huevo y jamónEntrante o tapa
GazpachueloSopa caliente de pescado ligada con mayonesaComida en invierno
Berza malagueñaPotaje de garbanzos, judías, verduras y cerdoComida en invierno
Vino dulce de MálagaVino de moscatel o Pedro Ximénez, de dulce a muy dulceAperitivo o con el postre
El espeto tiene su mejor momento en los meses sin «r»: de mayo a agosto las sardinas están en su punto de grasa.

El espeto de sardinas

Es el símbolo de la cocina malagueña, y en la ciudad lo defienden con orgullo. Las sardinas se ensartan en una caña, antes siempre de junco y hoy a menudo de metal, y se clavan inclinadas en la arena junto a una barca rellena de brasas de leña de olivo. El espetero va girando la caña para que se hagan por un lado y por otro, y controla la distancia al fuego y la dirección del viento: es un oficio que se aprende con años. El resultado se sirve tal cual, con sal gorda y a veces un poco de limón, y se come con los dedos.

El mejor sitio para probarlo son los chiringuitos de Pedregalejo y El Palo, antiguos barrios de pescadores al este del centro, donde las barcas de espetos humean desde el mediodía. Aunque se sirve todo el año, la sardina está en su mejor momento en verano. El resto del año, muchos espeteros también asan dorada, lubina o pulpo.

El pescaíto frito

La fritura malagueña es un plato para compartir con una mezcla de lo que haya en la lonja: boquerones victorianos, que son los pequeños y típicos de la bahía de Málaga, calamares, chopitos, jibia, salmonetes, rosada. Se reboza solo en harina, sin huevo, y se fríe en aceite de oliva muy caliente para que quede crujiente y seco, nunca aceitoso. Los boquerones son tan de aquí que a los malagueños se les llama así en el resto de España. Pruébalos también en vinagre, como tapa fría.

Ajoblanco y porra antequerana

Antes de que el gazpacho llegara a todas partes, en Málaga se tomaba ajoblanco: una sopa fría de almendras crudas, ajo, pan, aceite y vinagre, blanquísima, que se sirve con uvas moscatel o trozos de melón. Es refrescante y sorprende a quien la prueba por primera vez. La porra antequerana viene de Antequera, al norte de la provincia, y es prima hermana del salmorejo cordobés, algo más espesa, con huevo duro y taquitos de jamón por encima. Las dos son perfectas para un día de calor.

Los guisos de invierno

Málaga no es solo cocina de verano. El gazpachuelo, a pesar del nombre, es una sopa caliente: caldo de pescado con patata, ligado al final con mayonesa, que nació como comida de pescadores y hoy se sirve en cualquier casa de comidas. La berza malagueña es un potaje contundente de garbanzos, judías, acelgas o col, calabaza y carnes de cerdo, con morcilla y tocino, de los que piden siesta. Los encontrarás en bares de menú y en ventas de carretera, más que en los restaurantes del centro.

El desayuno y el café a la malagueña

El desayuno malagueño es una tostada, a media mañana, en una barra de bar. Se pide con aceite y tomate, con zurrapa (manteca de cerdo con trocitos de lomo) o con manteca colorá, teñida de rojo con pimentón. Y para el café, Málaga tiene un sistema propio que inventó el café Central de la plaza de la Constitución a mediados del siglo XX, según cuánta leche lleva:

  • Solo: solo café.
  • Largo: café con muy poca leche.
  • Semilargo: café con algo más de leche.
  • Mitad: mitad café y mitad leche.
  • Entrecorto y corto: cada vez más leche que café.
  • Nube: un vaso de leche con apenas un chorrito de café.
  • Sombra: leche con una sombra de café.

Si pides un «café con leche», te lo sirven sin problema, pero pedir un «mitad» o un «sombra» te hará sentir de la ciudad.

El vino dulce de Málaga

Málaga tiene denominación de origen propia para sus vinos, y los más famosos son los dulces, elaborados con uva moscatel o Pedro Ximénez de la Axarquía y los montes cercanos. Los hay desde ligeramente dulces hasta muy densos, casi como un jarabe. Se toman fríos, en copa pequeña, como aperitivo o acompañando el postre. Para probarlos en su ambiente, busca una de las tabernas antiguas del centro, donde se sirven directamente de las barricas y el camarero apunta la cuenta con tiza en la barra de madera. Es una costumbre que se mantiene en algunos locales centenarios.

Para el postre, fíjate en los dulces de convento y en las tortas de aceite, y si viajas en Semana Santa, en las torrijas bañadas en miel o en vino dulce. En la Axarquía, al este de la ciudad, también se elaboran pasas moscatel secadas al sol en paseros, un paisaje agrícola reconocido por la FAO como sistema del patrimonio agrícola mundial, y el mango y el aguacate de la costa tropical se han convertido en otros productos estrella de la provincia.

¿Dónde comer en Málaga?

  • Mercado de Atarazanas. El mercado central, en un edificio del siglo XIX con una gran vidriera y una puerta árabe original. Tiene puestos de pescado, frutas y aceitunas, y bares donde te fríen el pescado del día. Ve por la mañana, que por la tarde cierra.
  • El centro histórico. Las calles alrededor de la calle Larios y la catedral concentran bares de tapas, algunos centenarios. Es la zona más turística, así que compara precios.
  • El Soho y el Perchel. Al otro lado de la Alameda, barrios con bares de tapas más modernos y precios algo más bajos.
  • Pedregalejo y El Palo. Para el espeto y la fritura, con los pies casi en la arena. Se llega en autobús urbano desde el centro en unos veinte minutos.

En Málaga se come tarde, como en el resto de España: comida entre las dos y las cuatro y cena a partir de las nueve. Muchos bares sirven tapas o medias raciones, así que es fácil probar varios platos en una misma noche, al estilo de una ruta de tapas por Madrid o una barra de pintxos en San Sebastián.

Más allá de la ciudad

La provincia da para mucho más. Si vas a hacer el Caminito del Rey, a menos de una hora, aprovecha para comer en las ventas del entorno de los embalses o en Antequera, cuna de la porra. Si recorres la Costa del Sol, los chiringuitos de espetos siguen a lo largo de toda la costa. Y si amplías el viaje por Andalucía, tienes cerca otras dos ciudades con una cocina muy distinta: Granada, con sus tapas gratis con cada bebida, y Sevilla, la ciudad del tapeo por excelencia.

Si subes hacia el interior, la cocina cambia de pescado a aceite y guisos: el salmorejo y el flamenquín te esperan en Córdoba en un día, a una hora en tren.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la comida más típica de Málaga?

El espeto de sardinas, asado en barcas con brasas en la playa. Le siguen la fritura malagueña, con los boquerones como protagonistas, el ajoblanco y la porra antequerana.

¿Dónde comer espetos en Málaga?

En los chiringuitos de Pedregalejo y El Palo, dos antiguos barrios de pescadores al este del centro, con las barcas de brasas en la arena. En la playa de la Malagueta, más cerca del centro, también hay.

¿Cómo se pide el café en Málaga?

Según la proporción de leche: solo, largo, semilargo, mitad, entrecorto, corto, nube y sombra, de menos a más leche. El sistema lo popularizó el café Central, en la plaza de la Constitución.

¿Qué es el ajoblanco?

Una sopa fría típica de Málaga hecha con almendras crudas, ajo, pan, aceite de oliva y vinagre. Se sirve muy fría, con uvas moscatel, y es anterior al gazpacho de tomate.